sexta-feira, junho 17, 2011

Veinte años tiene mi amor






No conozco ni la mitad, pero estoy seguro que el Maratón de Cuentos de Guadalajara es uno de los eventos narrativos orales más importantes de Europa. Este festival dinamizador esencial de la narración en la Península Ibérica, ha cumplido este año veinte años, celebrándolos con, seguramente, la edición más interesante, completa y diversa hasta ahora. Quizás entre las novedades haya que destacar, por su espectacularidad, el descubrir a través de los cuentos espacios arquitectónicos nuevos, por lo menos para los foráneos. Conocer esos espacios con el pretexto de los cuentos hace que se enraícen de otra manera en la memoria.

Cada año, también, descubrimos, algunos, un narrador nuevo, por lo menos, que nos impactaron sus palabras. Este año gozamos con el arte de Eraclio Cepeda, narrador y escritor, llegado desde Chiapas, para contarnos casi sin contar, sin querer, atrapándonos con sus palabras sin que nos diésemos cuenta, como quien escucha a alguien al borde de la mesa donde tomamos cerveza. Sin artificios, con la palabra desnuda nos introduce en ese mundo que viene a relatarnos. Un camino que los narradores actuales deberíamos tener más en cuenta, la simplicidad compleja de la palabra dicha. Desnudar la narración para llegar a la esencia del relato contado a viva voz. La manera de decir, de decir a alguien. Tenemos una tendencia a rellenar, a disfrazar, a decorar demasiado, a esconder el relato, la manera de relatar, esconder las palabras tras artificios escénicos, olvidando en ese camino, la razón misma de contar a alguien algo. La narración desnuda de Eraclio Cepeda nos transporta a esas raíces.

Por supuesto, hubo más narradores y narradoras que nos deleitaron con sus cuentos, conocidos y desconocidos, por mí, claro, ofreciendo sus historias con propuestas diferentes. Este año, además, el Maratón contó con la visita y participación de los asistentes al IV encuentro de asociaciones europeas de narración oral FEST, celebrado en Toledo. Desde el congreso europeo celebrado en 2001, no se habían visto tantos narradores europeos ofreciendo retazos de sus propuestas narrativas. Una estupenda oportunidad para tomar el pulso a la narración europea. Pudimos comprobar que el movimiento de la narración oral va dando pasos para coordinarse y llevar a cabo propuestas conjuntas que busquen impulsar la narración oral en el continente.

Pero todas estas experiencias no serían posibles sin el inmenso esfuerzo desinteresado que el Seminario de Literatura infantil y Juvenil de la Biblioteca de Guadalajara, junto con los trabajadores de la biblioteca y decenas de voluntarios lleva a cabo. Doscientos cincuenta voluntarios trabajando día y noche para que el maratón exista es algo digno de mencionar y resaltar. Pensamos muchas veces que el movimiento de narración oral es integrado únicamente por aquellas personas que nos dedicamos a este arte, pero eso no sería justo. Cientos de personas en cientos de lugares se afanan por que la narración oral, de una u otra manera tenga presencia allí donde se encuentran,para que los narradores y

narradoras podamos mostrar nuestras propuestas. Cantidad de personas se interesan por la investigación de este arte, desde distintos campos de trabajo. El indispensable el agradecimiento y reconocimiento hacia esas personas, reconociéndoles parte de ese movimiento heterogéneo que se desenvuelve en el territorio de la narración oral. Aunque, es verdad, no deberíamos confundir esto con el hecho mismo de narrar desde una perspectiva artística y creadora. Cada cual tendrá su desarrollo, pero también su importancia. En Guadalajara, seguramente más que en ningún otro lugar, podemos apreciar y admirar este hecho. Sin todas esas gentes amigas y aficionadas a la narración, los narradores y narradoras profesionales lo tendríamos mucho más difícil. No disfrutaríamos de un escaparate y un lugar de encuentro tan maravilloso con el Maratón.

Han pasado veinte años desde que dieron comienzo al Maratón de Cuentos de Guadalajara, veinte años de impulsar, animar y fortalecer la narración oral. Al principio no eran más que cuatro gatos, pero gracias a la ilusión y al trabajo bien hecho hoy en día podemos disfrutar de una gran fiesta cuentera. Regalarles nuestros cuentos es el mejor homenaje que podemos hacerles.











1 comentário:

bridesheadr disse...

Muy bellamente expresado, suscribo lo dicho.